Cuando una enfermedad de la próstata, el riñón o la vejiga requiere cirugía, además de tratarla importa proteger la función urinaria y sexual y facilitar la recuperación. La cirugía robótica es una de las herramientas que ayudan a lograrlo. El Dr. Juan Miguel Estrada Bujanos, urólogo del Instituto de Urología Robótica y Laparoscópica (IURL), con más de diez años de trayectoria en procedimientos de mínima invasión, explica cómo funciona y cuándo se considera.
El cirujano opera sentado en una consola, desde donde controla brazos articulados que reproducen los movimientos de su muñeca en espacios anatómicos muy reducidos. El sistema ofrece una imagen tridimensional ampliada que permite ver con detalle tejidos finos, vasos pequeños y estructuras nerviosas, y filtra el temblor natural de la mano. El robot no actúa por sí solo: cada decisión y cada movimiento son del cirujano.
Su práctica abarca un espectro amplio de la urología:
También atiende crecimiento benigno de próstata, cálculos en las vías urinarias y alteraciones al orinar. En los casos de cáncer localizado de vejiga, riñón o próstata, da prioridad a la atención temprana.
En las cirugías oncológicas, la tecnología robótica permite trabajar con una disección delicada para separar el tumor del tejido sano. El objetivo es doble: tratar la enfermedad y, en la medida de lo posible, proteger las estructuras relacionadas con la continencia urinaria, la función sexual y la función renal. Con incisiones pequeñas, muchos pacientes tienen menos dolor y vuelven antes a sus actividades, aunque cada caso es distinto.
No existe una sola cirugía para todos. Antes de decidir, se evalúan la edad, la función renal, los estudios de imagen y lo que el paciente espera de su recuperación. Con esa información se define si conviene la cirugía robótica, la laparoscopia avanzada, un procedimiento endoscópico con láser o un tratamiento médico conservador.
Muchas enfermedades urológicas avanzan sin síntomas en sus primeras etapas. El cáncer de próstata, los tumores renales, los cálculos y algunas alteraciones de la vejiga pueden pasar inadvertidos hasta que el problema es mayor. Por eso la medicina preventiva es una de las áreas de atención del Dr. Estrada Bujanos: una valoración periódica permite encontrar alteraciones cuando hay más opciones de tratamiento, y muchas veces más sencillas.
¿Quién debe hacerse un chequeo urológico?
Se recomienda a partir de los 40 años, y antes si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata, riñón o vejiga, o si se presentan síntomas urinarios. Los hombres suelen postergar esta revisión, pero acudir sin esperar a tener molestias es lo que da más margen para actuar.
El Dr. Estrada Bujanos se desempeña como proctor en cirugía robótica: acompaña a otros especialistas durante su curva de aprendizaje, los guía en el manejo de la consola y en la elección de los pacientes candidatos. Su enfoque parte de que una buena cirugía empieza antes del quirófano, con la revisión de las imágenes diagnósticas y la anticipación de posibles escenarios. Esa preparación se coordina con el equipo de anestesiología, enfermería e instrumentación.
Agenda tu valoración
Si te recomendaron una cirugía urológica, quieres conocer tus opciones o necesitas un chequeo urológico, agenda una cita con el Dr. Estrada Bujanos.
Tel. Consultorio: 81 8888 05 75 / 76 / 77
📍Hospital Zambrano Hellion: Av. Batallón de San Patricio 112, Piso M Col. Real San Agustín, San Pedro Garza García, N.L. 66260.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un especialista.