Es la subespecialidad de la urología enfocada en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del aparato urinario y genital en bebés, niños y adolescentes, desde malformaciones congénitas hasta trastornos funcionales.
La urología pediátrica se encarga de atender los problemas urinarios y genitales que afectan a los niños desde el nacimiento hasta la adolescencia. Muchas de estas condiciones son congénitas (presentes desde el nacimiento), mientras que otras se desarrollan durante el crecimiento. Un diagnóstico y manejo oportuno son clave para el correcto desarrollo del niño.
El manejo depende de la condición específica y puede incluir seguimiento y observación en casos leves, medicamentos para infecciones o trastornos funcionales, y cirugía correctiva en malformaciones o condiciones que lo requieran, siempre adaptando el enfoque a la edad y desarrollo del paciente.
Principales Padecimientos
Criptorquidia
Condición en la que uno o ambos testículos no descienden al escroto durante el desarrollo fetal.
Fimosis
Estrechamiento del prepucio que dificulta su retracción, común en niños pequeños y que en ocasiones requiere tratamiento.
Reflujo vesicoureteral
Retorno anormal de la orina desde la vejiga hacia los uréteres o riñones, que puede predisponer a infecciones urinarias recurrentes.
Hipospadias
Malformación congénita en la que la abertura de la uretra no se encuentra en la punta del pene, sino en otra ubicación.
Se recomienda una consulta si se detecta cualquier anomalía genital al nacer, o ante síntomas como infecciones urinarias recurrentes, dificultad para orinar o testículos no descendidos, sin importar la edad del niño.
En algunos casos el testículo desciende de forma espontánea durante los primeros meses de vida; si esto no ocurre antes del año, generalmente se recomienda tratamiento.
Ocasionalmente puede ser normal, pero si persiste de forma frecuente después de esta edad, es recomendable una evaluación para descartar causas urológicas.
No. En muchos casos se resuelve con el tiempo o con tratamientos tópicos; la cirugía se considera solo si hay complicaciones o persiste en la adolescencia.
Depende del grado. En casos leves puede resolverse con el crecimiento del niño, mientras que los grados más severos requieren tratamiento para evitar daño renal.
Con tratamiento oportuno, generalmente mediante cirugía correctiva, la mayoría de los niños tiene un desarrollo urinario y sexual normal en la adultez.
El especialista realiza una consulta para conocer tus síntomas, antecedentes médicos y realizar una exploración física que permita identificar posibles problemas urológicos.
Si es necesario, se solicitan estudios de laboratorio o imagen para confirmar el diagnóstico y conocer con precisión la causa de los síntomas.
Con base en el diagnóstico, se establece un tratamiento personalizado y se da seguimiento para evaluar la evolución del paciente.
Recibe diagnóstico especializado y un tratamiento personalizado para tu salud urológica.