Es una variante avanzada de la laparoscopia que se realiza a través de una sola incisión, generalmente en el ombligo, logrando un resultado estético superior y una recuperación aún más rápida que la laparoscopia convencional.
La cirugía laparoscópica de incisión única, conocida como LESS (por sus siglas en inglés), es una técnica que permite realizar el procedimiento a través de un solo punto de acceso, generalmente oculto en el ombligo, en lugar de las múltiples incisiones que utiliza la laparoscopia tradicional. Esto se logra mediante un dispositivo especializado que permite introducir varios instrumentos por la misma vía, ofreciendo un resultado estético prácticamente sin cicatrices visibles.
La cirugía se realiza bajo anestesia general a través de una única incisión umbilical, por donde se introducen los instrumentos especializados y la cámara. La recuperación suele ser rápida, con menor dolor postoperatorio en comparación con la laparoscopia convencional, gracias a la reducción en el número de incisiones.
Principales Aplicaciones
Nefrectomía LESS
Extirpación parcial o total del riñón realizada a través de una sola incisión, indicada en casos seleccionados de tumores o riñones no funcionales.
Quistectomía renal LESS
Remoción de quistes renales sintomáticos mediante esta técnica de incisión única.
Pieloplastía LESS
Corrección de obstrucciones en la unión ureteropiélica utilizando el abordaje de incisión única.
La principal diferencia es el número de incisiones: la laparoscopia convencional utiliza varias pequeñas incisiones, mientras que LESS se realiza a través de un solo punto de acceso, generalmente en el ombligo.
La incisión se realiza en el ombligo, por lo que la cicatriz resultante es prácticamente imperceptible una vez cicatrizada por completo.
No todos. La elección de esta técnica depende de la evaluación individual del urólogo, considerando el tipo de padecimiento, su tamaño y ubicación.
En muchos casos sí, ya que al reducir el número de incisiones se disminuye también el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación.
Principalmente afecciones renales como tumores, quistes y obstrucciones ureterales, siempre que el caso sea apto según la evaluación del especialista.
Sí, requiere de una técnica y experiencia especializada por parte del urólogo, por lo que es importante realizarlo con un cirujano capacitado en este tipo de abordaje.
El especialista realiza una consulta para conocer tus síntomas, antecedentes médicos y realizar una exploración física que permita identificar posibles problemas urológicos.
Si es necesario, se solicitan estudios de laboratorio o imagen para confirmar el diagnóstico y conocer con precisión la causa de los síntomas.
Con base en el diagnóstico, se establece un tratamiento personalizado y se da seguimiento para evaluar la evolución del paciente.
Recibe diagnóstico especializado y un tratamiento personalizado para tu salud urológica.